De Millonario a Mendigo: Millonarios que lo Perdieron Todo

 

Millonarios en bancarrota: Pobres de la noche a la mañana
 
Lo tenían todo, habían conquistado la fama y acumulado millones de dólares, pero todo eso se vino abajo. Los casos son conocidos e innumerables: Michael Jackson, Andy Gibb, M.C. Hammer o Lil´Kim por citar algunos.
 
¿Qué ocurrió? ¿Se les subió el éxito a la cabeza, no supieron manejar su dinero o fue simplemente mala suerte? La respuesta es un poco de todo.
 
 
De la fama al olvido
 
El caso del millonario arruinado, del famoso destruido y olvidado se ha dado a lo largo de la historia. Tantas veces se han oído historias de fracaso que casi parece el argumento típico de una película de Hollywood.
 
 
Lo cierto es que es un fenómeno bastante habitual, algo de lo que se hacía eco la revista Forbes hace ya tiempo: “En medio de la mayor expansión económica de la historia, los millonarios están declarándose en bancarrota”. Esto lo decía la revista en el 2000, antes de la estrepitosa caída de los mercados, antes de que muchos más millonarios se sumaran a los Capítulos 7 y 13 de la legislación sobre bancarrota.
 
 
Es un fenómeno que ocurre en todos los sectores: la música, el deporte y las finanzas son quizás los más conocidos.
 
Así sonó su música
 
El rapero M.C. Hammer ganó 30 millones de dólares con tan solo un éxito, su canción “U can´t touch this”. Cuando llegó a la cúspide contaba con una mansión de 12 millones de dólares, 17 automóviles de lujo y 250 empleados.  En 1996 después de una serie de episodios lamentables se declaró en bancarrota: debía 13.7 millones de dólares.
 
También cayó en la penuria económica Nina Simona tras 20 años de éxitos. En los años 70 además de su amargo divorcio, Nina tuvo serios problemas financieros, que sin embargo logró superar al final de su vida gracias a la utilización de su éxito “My baby just cares for me” en la publicidad de la firma Channel.
 
 
Otras estrellas caídas en desgracia son Andy Gibb, que tras llegar a ser junto con sus dos hermanos, Barry y Robin (de los Bee Gees), una de las figuras más emblemáticas de los 70, murió en la penuria financiera en 1988.
 
 
Otros millonarios arruinados incluyen la rapera Lil´Kim o Michael Jackson, que junto con sus enormes problemas financieros se enfrenta a gravísimas acusaciones por presunto abuso de menores.
 
 
DEPORTISTAS ARRUINADOS
 
El mundo de los deportes también ha dado sus ejemplos del derrumbe económico y moral de los famosos.
 
En febrero del año 2000, el astro argentino de fútbol, Diego Armando Maradona, se había declarado en bancarrota para no pagar el tratamiento contra las drogas que recibe en Cuba y pidió trabajo al presidente cubano Fidel Castro, según publicó en ese momento el diario el nuevo Herald.
 
Ahora, cuatro años más tarde, la enfermedad del retirado del fútbol argentino volvió a fomentar el rumor sobre la inestabilidad económica del ex futbolista. Según el diario El Universal, Maradona hace diez años tenía aproximadamente 30 millones de dólares.
 
A principios de Junio, Roberto Damboriana, actual abogado del ex futbolista, aseguró que Maradona continuaría su rehabilitación en Brasil, y no en Suiza, “por cuestiones económicas”.
 
Frente a esto, varios actores y famosos de la farándula argentina ofrecieron hacerse cargo de los gastos del tratamiento, entre ellos “gente como Marcelo Tinelli y Susana Giménez”, según Damboriana.
 
Y cuando se dió a conocer que Maradona había cobrado 80 mil pesos (27,397 dólares) por una entrevista a la conductora de televisión Susana Giménez, el rumor de que el ex futbolista había perdido su fortuna creció.
 
 
Knock Out financiero
 
Otro que calló en la lona, pero de la bancarrota fue Mike Tyson, que decidió presentar su pedido de protección bajo el Capítulo 11 en Agosto de 2003, asegurando que sus finanzas estaban en mal estado.
 
El ex campeón de los pesos pesados llegó a tener aproximadamente 300 millones de dólares en sus bolsillos, pero el gasto desenfrenado y los malos consejos lo llevaron a esta situación. Por eso es que él decidió alejarse de sus viejos asesores y manejar sus finanzas personalemente.
 
“Como luchador profesional, que se apoyó en otras personas para manejar sus finanzas, él descubrió que sus deudas exceden sus activos”, aseguró en ese momento el abogado de Tyson, Debra Grassgreen.
 
El púgil desperdició millones en mansiones, carros Bentley, joyería, al mismo tiempo que compraba regalos extravagantes para sus amigos cercanos.
 
 
¿Por qué lo perdieron todo?
 
Un mal manejo de las finanzas es la causa principal de la debacle de tantos millonarios. El uso excesivo de las tarjetas de crédito, un endeudamiento descontrolado e inversiones erróneas llevan al descalabro financiero al más acaudalado, afirma Thomas J. Stanley en una investigación sobre el tema publicada con el título “The Millonaire Mind”. El divorcio es otro de los factores que han propiciado la bancarrota de muchos.
 
De hecho, ganar mucho nunca es un factor indicativo de la salud financiera de una persona, por una razón muy sencilla: cuanto más se gana más se gasta. La revista Forbes citaba el caso de la cantante Wayne Newton que ganaba 300 mil dólares al año y cuyos bienes superaban los 5 millones de dólares y que tuvo que declararse en bancarrota.
 
Pero además el éxito sí se sube a la cabeza. El estilo de vida despilfarrador, con un gasto ilimitado en compras, contratación de empleados, inversiones en bienes raíces, incluso peluquería (como es el caso de Lil´Kim ) conducen directamente a la bancarrota. Además, existe otro factor: la ambición descontrolada, que lleva a muchos a iniciar dudosos negocios, desde restaurantes, hoteles a líneas de ropa sin haber realizado estudios de mercado sólidos previamente.
 
Al final, como indica en un artículo sobre este tema Mark Skousen, “ganar más dinero no es la respuesta para solventar los problemas financieros, sí lo es vivir dentro de un presupuesto… Y lo que es más importante: siempre gastar menos de lo que se gana. Puede sonar simple, pero es increíble cuán frecuentemente se viola este principio”